¿Nececitas ayuda?
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Terapias
No creo en las soluciones superficiales ni en los parches temporales. Mi enfoque terapéutico está diseñado para ir más allá de los síntomas y llegar al origen de tu malestar, creando un cambio profundo y duradero. Para ello, mi trabajo se fundamenta en tres pilares clave que se entrelazan para ofrecerte el mejor acompañamiento posible.
Psicoterapia integradora
Ser psicoterapeuta integradora significa que no utilizo un único método rígido para todo el mundo. Mi enfoque es flexible y personalizado, ya que combino herramientas de las corrientes más eficaces de la psicología (como la humanista, la cognitivo-conductual y la psicodinámica) para crear un plan terapéutico que se adapte a ti, a tu personalidad y a tu historia.
¿Qué significa esto para ti? Que no tendrás que adaptarte tú a la terapia, sino que la terapia se adaptará a tus necesidades. Juntos encontraremos las herramientas que mejor resuenen contigo para que el proceso sea lo más natural y efectivo posible.
Especialización en Apego y Trauma
A menudo, las dificultades que experimentamos en el presente —ansiedad, problemas de pareja, baja autoestima— tienen sus raíces en nuestras primeras experiencias de vida.
Apego: La forma en que nos vinculamos con nuestros cuidadores en la infancia crea un mapa interno que guía nuestras relaciones adultas. Trabajar en tus patrones de apego es clave para entender por qué repites ciertas dinámicas y para construir relaciones más seguras y satisfactorias.
Trauma: El trauma no siempre es un gran evento catastrófico. Muchas veces, son heridas emocionales (sentirse no visto, criticado o invalidado) que, con el tiempo, impactan profundamente en cómo te sientes y te relacionas.
Mi especialización se centra en identificar y sanar estas heridas tempranas, ya que son la base sobre la que se asienta gran parte de nuestro bienestar emocional.
Terapia EMDR
La Terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es una de las herramientas más potentes y avaladas por la ciencia para el tratamiento del trauma y otras experiencias dolorosas.
A través de la estimulación bilateral (como los movimientos oculares), el EMDR ayuda a tu cerebro a “digerir” y almacenar de forma adaptativa los recuerdos que quedaron bloqueados. No se trata de olvidar lo que pasó, sino de eliminar la carga emocional y física que esos recuerdos tienen sobre ti hoy. Es un enfoque que permite que el pasado deje de invadir tu presente, devolviéndote la calma y la capacidad de elegir cómo vivir.