La terapia EMDR es un enfoque psicoterapéutico diseñado para ayudar a las personas a sanar de experiencias traumáticas y otras vivencias vitales angustiantes. A diferencia de las terapias de conversación tradicionales, el EMDR se enfoca menos en hablar detalladamente sobre el evento y más en cómo el cerebro procesa y almacena los recuerdos.
¿Qué significan las siglas EMDR?
EMDR son las siglas en inglés de Eye Movement Desensitization and Reprocessing, que en español se traduce como Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares. Este nombre, aunque técnico, describe los dos componentes clave de la terapia:
- Desensibilización: Se refiere a la disminución de la carga emocional y la angustia asociadas a un recuerdo traumático. El objetivo es que la memoria deje de ser perturbadora.
- Reprocesamiento: Implica cambiar la forma en que el recuerdo se almacena en el cerebro. La memoria no se borra, pero se integra de una manera más saludable, permitiendo que la persona la recuerde sin experimentar el dolor y el malestar originales.
¿Cómo funciona de manera sencilla?
Cuando una persona vive un evento traumático, el cerebro puede tener dificultades para procesar la información de manera adecuada. El recuerdo queda “atrapado” en el sistema nervioso con las mismas imágenes, sonidos, pensamientos y sensaciones corporales que se experimentaron en ese momento.
La terapia EMDR utiliza la estimulación bilateral para “desbloquear” este procesamiento. Mientras la persona se enfoca brevemente en el recuerdo traumático, el terapeuta guía su atención de un lado a otro. Esto se logra comúnmente a través de:
- Movimientos oculares: Siguiendo los dedos del terapeuta de lado a lado.
- Sonidos: Escuchando tonos alternos en cada oído a través de auriculares.
- Tapping: Toques suaves y alternos en las manos o rodillas del paciente.
Se cree que esta estimulación bilateral activa los mecanismos de procesamiento de información del cerebro, de manera similar a lo que ocurre naturalmente durante la fase REM del sueño. Esto permite que el cerebro finalmente procese el recuerdo, lo conecte con información más adaptativa y lo archive en el pasado, donde corresponde.
Las 8 fases del tratamiento
El EMDR es un protocolo estructurado que se desarrolla a lo largo de ocho fases, asegurando un proceso seguro y efectivo:
- Historia clínica y planificación: Se revisa el historial del paciente y se identifican los recuerdos específicos que serán el objetivo de la terapia.
- Preparación: El terapeuta explica el proceso y enseña al paciente técnicas de relajación y contención para manejar cualquier emoción que pueda surgir.
- Evaluación: Se activa el recuerdo a trabajar, identificando la imagen, las creencias negativas asociadas, las emociones y las sensaciones corporales.
- Desensibilización: Comienza la estimulación bilateral mientras el paciente se enfoca en el recuerdo, hasta que la angustia se reduce significativamente.
- Instalación: Se fortalece una creencia positiva sobre uno mismo en relación con el recuerdo (por ejemplo, cambiar “soy culpable” por “hice lo mejor que pude”).
- Examen corporal: Se revisa si queda alguna tensión en el cuerpo al pensar en el recuerdo y en la creencia positiva, y se procesa hasta que desaparece.
- Cierre: El terapeuta se asegura de que el paciente se sienta tranquilo al finalizar la sesión, utilizando las técnicas de relajación aprendidas.
- Reevaluación: Al inicio de la siguiente sesión, se comprueba que los resultados se mantienen y que el recuerdo procesado ya no genera malestar.
¿Para qué se utiliza la terapia EMDR?
Aunque fue desarrollada inicialmente para el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), su eficacia se ha demostrado en una amplia variedad de problemas psicológicos, incluyendo:
- Trauma y traumas complejos
- Ansiedad, pánico y fobias
- Duelo complicado
- Depresión
- Adicciones
- Dolor crónico y somatización
- Mejora del rendimiento (deportivo, artístico)
En resumen, la terapia EMDR es una herramienta poderosa y respaldada por la evidencia científica que permite al cerebro reanudar su proceso de curación natural, ayudando a las personas a liberarse del peso del pasado para vivir de una forma más plena en el presente.